Este libro es el tercero de una trilogía que cuenta aproximadamente dos mil hojas. No importa, se pasan volando. Es díficil soltar el libro. La trama te atrapa y te encariñas con los personajes. La narrativa es fluída, con todo y que hay muchos nombres y lugares suecos. Está bien descrito y te transporta hasta sentirte testigo presencial de la historia. Muy recomendable.